Hoy es miercoles 22 de noviembre de 2017 y son las 16:56 hs. Las opiniones o juicios vertidos en éste espacio, por entrevistados, columnistas, oyentes o seguidores de Kiosco Radio, son de exclusiva responsabilidad de quienes las expresen. No representan necesariamente el pensamiento, ni la línea editorial del medio.
3 de noviembre de 2017
Golosina nacional, su majestad el alfajor
En Argentina se consumen 6.000.000 de alfajores al día, a promedio de 70 unidades por segundo.

Un libro y una muestra decidieron darle legitimidad y rastrear la bicentenaria historia de nuestro bocado más preciado. Empaláguense y lean.

¿Hay algo más rico que un alfajor? Sí, un alfajor triple, esa fabulosa superposición de capas de chocolate y dulce de leche, ese estallido de sabores que, para disfrutarlo plenamente, requiere de una boca del tamaño de la del Guasón.

Como el malbec, el asado y la queja crónica, el alfajor es un producto “típicamente argentino”. La golosina emblema. No por nada, durante el desayuno, la merienda o después de la cena, en nuestro país se consumen, por día, seis millones de este shock de glucosa. Y la tendencia, dicen los que saben, sigue en aumento. Cormillot, teléfono.

En su libro Alfajor argentino, historia de un ícono, Jorge D’Agostini cuenta algunos detalles del alfajor:

-De origen árabe, llegó a Sudamérica en el siglo XV. Y se llamaba “al-hasú”, que significa relleno.

-La Constitución Nacional de 1853 fue redactada en Merengo, una fábrica de alfajores de Santa Fe. Y, como souvenir, los constituyentes llevaron por primera vez a sus provincias el alfajor de dulce de leche.

De ahí es probable que se haya empezado a usar la frase “traé alfajores” cada vez que alguien emprende un viaje. Un ruego que alcanzó su momento culminante, y se transformó en el motivo de una bandera, cuando el laborioso Ariel Garcé fue incluido en la lista de 23 jugadores que disputarían con la Selección el Mundial de Sudáfrica.

La contracara, el reverso del “traé alfajores” es, a su vez, el “llevá alfajores”, algo que se da cuando algún habitante de este territorio se dispone a visitar parientes o amigos en el extranjero. Claro: en Europa, por ejemplo, se consigue de todo, pero si alguien encuentra un alfajor que valga la pena, que avise.

Según un informe de Nielsen NRI, en 2016 se fabricaron en la Argentina 38.362 toneladas de alfajores: 16.713 de alfajores simples y 21.649 de triples. En kioscos, almacenes y autoservicios, las ventas de alfajores representan el 85% de las “ocasiones de compra”. De las más de 50 marcas que ofrecen esta golosina, se destacan Havanna, Balcarce, Jorgito, Guaymallén, Fantoche, Cachafaz, Suchard, Bagley, Capitán del Espacio y Terrabusi. Pero también, no menos adictivos, están los alfajores regionales, los de maicena, los gourmets y los de chocoarroz, que tanto se han expandido en los últimos tiempos, muy solicitados por quienes, sin dejar de ser golosos, pretenden mantener la línea.

Entre tanta oferta, lo que también se da en la Argentina es la grieta alfajorera. ¿Qué alfajor tiene más seguidores? ¿El nacional y popular o el sofisticado? ¿El cubierto con chocolate o con azúcar impalpable? ¿El duro o el blando?

Las disputas no sólo aparecen por cuestiones vinculadas con el sabor y la consistencia. También se discuten los rituales.

¿El alfajor se moja en el café con leche como si fuera medialuna o un pedazo de torta o se come en seco? ¿Se guarda en la heladera o se deja a temperatura ambiente? ¿Se regala en caja de seis, de 12 o de 24? Los talibanes plantean que sus ingredientes deben ser, siempre, harina, leche, huevos, azúcar, chocolate y dulce de leche. Igual, no pocos remarcan las virtudes de los alfajores frutales, en especial los de membrillo.

Y hay más debates, por supuesto. ¿Se puede considerar alfajor a aquel producto que nació como otra golosina y con el tiempo se reconvirtió, como el de Bon o bon, el de Tita o el de Shot? ¿Por qué Jorgito lleva su nombre en diminutivo si su sabor es supremo? Sería más oportuno que lo rebautizaran “Jorjazo”, definitivamente. ¿Quién fue más importante para la cultura argentina, Gardel, Borges, Berni o el creador del Havanna, el pastelero Toribio González?

En lo que todos coincidimos, el alfajor nos parece imbatible no sólo por sus ingredientes sino porque nos devuelve a la infancia. Si bien la industria del alfajor empezó a consolidarse en los años 50, fue en los 80 cuando creció “exponencialmente”. En aquel tiempo, cuando con un corte taza a lo Marcelito Marcote lo comíamos en cada recreo, los fabricantes pretendían “copar el mercado” debido a que el volumen del negocio “ya era muy importante”.

También en el libro de D’Agostini, Carlos Fernández, director de Jorgito S.A, cuenta que “en 1986, en el auge de Brigada A, Terrabusi hizo una gran inversión y contrató a Mario Baracus para una campaña publicitaria”. Para la grabación del aviso junto al actor de cresta y cadenas, Cacho Fontana llevó a Los Ángeles dos mil alfajores.

En los 90, siguió siendo protagonista. En Patri, canción de los Caballeros de la Quema, Iván Noble decía que la noche se hacía demasiado difícil de sobrellevar “con un Guaymallén de cena”. En aquella época, muchos paladares se empezaban a despedir del alfajor Dieguito Maradona. Una joya del museo de la repostería. ¿Por qué todavía no salió el alfajor Leo Messi? Hagan sus apuestas.

 

Del mousse al museo

Con entrada libre y gratuita, de 11 a 18, y hasta el 13 de septiembre, en la sede del Museo de la Ciudad, Casa Altos de Elorriaga (Defensa 187), se lleva adelante la exposición El alfajor, un ícono argentino. La muestra la dirige Jorge D’Agostini, que a su vez presenta el libro Alfajor argentino, historia de un ícono. Allí, tras una investigación que le demandó “tres años”, el autor cuenta cuál es el origen de la golosina más famosa de nuestro país, cómo se desarrolló “la red de industrias familiares alfajoreras”, cuáles son las distintas “tipologías” según la provincia en que se fabriquen y cuáles fueron los “papeles protagónicos” que tuvo a lo largo de nuestra historia. “En la Argentina tenemos un paladar muy árabe. Nos gustan los sabores intensamente dulces. Por eso el alfajor prosperó y sigue vigente”, señala D’Agostini. Y agrega: “El primer registro gráfico que se tiene es de un cuadro de 1844, donde se ve a una vendedora ambulante que llevaba alfajores en una bandeja. Un siglo después se produjo el salto de lo casero a la industrial”.

 

Fuente: Clarín



COMPARTIR:
Notas Relacionadas
Comentarios:
Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!
Escribir un comentario »









HOY ES

 
Miercoles 22 de Noviembre de 2017
 

LA RADIO EN VIVO

 
Estamos escuchando
Musica Kiosquera
de 16.00 a 17.00
 
 

HORÓSCOPO

 
Virgo
VIRGO (del 24 de agosto al 23 de septiembre)

Te darás contra una pared en el día de hoy. Tus expectativas de rudeza se verán superadas ampliamente por tus vivencias laborales. No te dejes intimidar por la amenazas de dejarte de tu pareja solo para conseguir sus caprichos. Hazlo madurar o aléjate. Tomate tu tiempo para revisar cada detalle de los trabajos del día de hoy. Estarás propenso a cometer errores.Sugerencia: Que tus vivencias pasadas sirvan de guía para los pasos a dar en el futuro. Utiliza tu experiencia como tu principal arma en la vida.

 

DOLAR

 
COMPRA
VENTA
17.37
17.77

 

NUESTROS OYENTES

 

 

RadiosNet